jueves, 14 de agosto de 2014

Capítulo 32.

Las Navidades estaban muy cerca.  Llegué del instituto. Mis padres me estaban esperando en la cocina.

-       -  Natalie – mi madre me miró sonriendo.
-        - ¿Qué? – le miré.
-        - Estas Navidades nos iremos a Oxford.
-       - ¡¿Qué?!
-        - ¿Tienes planes? – dijo mi padre.
-       -  Si… Harry y yo teníamos planes para Navidad y para año nuevo…

Mis padres se miraron.

-        - Luego hablaremos de eso Natalie… - dijo mi padre finalmente.

Suspiré y me fui hacia mi habitación. Solo esperaba que no se fueran el día del baile. Iba a ser mi primer baile, ya que, no había ido a ningún otro. Estaba tumbada en la cama cuando mi móvil sonó. Era una mala noticia, sobre todo para Liam. Danielle se mudaba a Nueva York. Liam estaría destrozado en estos momentos. Se va el mismo día del baile, por lo tanto, no asistirá. Para despejarme, decidí ir con Amy a comprar los vestidos. Ella iba a ir con Connor, el chico que le gustaba. Se emocionó mucho cuando se lo dijo. No paraba de gritar y de saltar de alegría. Llegamos y fuimos a la primera tienda que vimos. Ella se compró un vestido de color rojo. A mí no me acababa de convencer los vestidos de aquella tienda, por lo tanto, fui a otra. Me compré un vestido de color azul marino. Después fuimos a una cafetería a comprarnos los zapatos. Al final de la tarde, fuimos a tomar algo. Estábamos sentadas en aquel lugar, hablando de nuestras cosas. 

-    -    ¿Estás nerviosa porque llegue el baile? – dije curiosa.
   - Si y no.. 
 ¿- ¿Cómo? ¿Por qué?
-     - Estoy súper emocionada porque llegue el baile, ya que voy con el chico que me gusta, pero… No quiero que Danielle se vaya.

Yo la miré triste. No había caído en ese detalle. Amy y yo decidimos en ir a despedir a Danielle unas horas antes del baile. Liam dijo que iba a estar todo el día con ella hasta que se fuese.
***
Llegó el viernes. Esta semana, todo el instituto ha estado muy ocupado transformando el gimnasio, en un baile. Ese día por la mañana, no hicimos nada. Liam no se separaba de Danielle. Danielle nos contó, a las chicas, que iba a cortar con Liam. Ella no quería una relación a distancia, porque sabía que iba a ser muy difícil llevar la relación, así que decidió poner fin. Al salir del instituto, Liam se fue con Danielle y cada uno se fue a su casa. Después, a las 4, fui con Harry hacia la casa de Danielle. Había un camión de la mudanza sacando un montón de cajas que contenían los muebles de Danielle. Sus padres estaban sacando maletas y metiéndolas en el coche. Danielle se empezó a despedir de todos. Llegó a mí. Era la última. 

- Y tu Natalie. Sé como tú eres, no dejes que Brithany o Cristal te cambie y te arruine la vida. Tú eres muy fuerte, no te debes bajar al nivel que están ellas. Me ha encantado haberte conocido estos meses, y me hubiera gustado haberte conocido mejor, pero no va a ser así… Sé muy feliz con Harry, y agárralo bien, no vaya a ser que esas zorras te lo quiten – empezamos a reír un poco – Pasárosla bien por mí en el baile – esto último lo dijo para todos.

Acabamos todos llorando, pero el que más lloro, fue Liam. Nos dio un último abrazo, subió al coche, y se fue. Liam dijo que no quería ir al baile, que no tenía ganas. Tardamos un poco en convencerle. Pero al final decidió ir pero sin pareja. Todos nos fuimos a casa a prepararnos.

-     -   A las 8 te recojo – dijo sonriendo.
-      -  Vale – sonreí
.

Me besó y se fue. Empecé a prepararme. Me duché rápido y empecé a peinarme. Al cabo de un rato me puse mi vestido: 


Decidí ponerme un vestido corto, porque con los vestidos largos me iba a tropezar. A las 8, Harry llamó a la puerta. Mi madre fue a abrir. Bajé las escaleras. Harry se quedó boquiabierto.

-      -   Cierra la boca, que te van a entrar moscas – empecé a reír. Él se unió a mi risa.
-       -  ¡Chicos! ¡Una foto! – dijo mi madre cogiendo la cámara rápido.

Harry y yo posamos para la foto y nos fuimos hacia el baile. Todos pensábamos que iba a ser una noche tranquila. Pero no iba a ser así.

Llegamos, estaba todo el mundo bailando. Al fondo vimos a Liam y Niall hablando con unos vasos de ponche en la mano. Zayn y Perrie, al igual que Louis, Eleanor, Amy y Connor, estaban bailando en la pista de baile. Harry me cogió de la mano, me miró y me sonrió. Fuimos hasta la pista de  baile, pero apartados de los demás.

-       -  ¿Por qué no vamos con los demás? – dije.
-        - Quiero que estemos tu y yo solos – dijo sonriendo y cogiéndome de la cintura.

Comenzamos a bailar una canción lenta. Cuando terminó canción nos dirigimos todos hacia donde estaban los demás. Casi al final de la noche,  me acerqué a Amy, que estaba sentada en una silla, sola.

-      -   ¿Y Connor?
-        - Ni idea, se fue a tomar el aire y no ha vuelto… - dijo un poco triste.
-        - Si quieres, te ayudo a buscarlo…
-        -Si, por favor – dijo levantándose.

Salimos al patio a buscarle. Para nuestra sorpresa, Connor estaba hablando con una chica. Yo no tenía ni idea de quién era, pero Amy sí. Se escondió rápidamente para espiarles.

-         -¿Quién es ella? – dije susurrando.
-         - Su ex…
La cara de Amy quedó petrificada cuando vio que se empezaron a besar. Las lágrimas empezaron a caer por sus mejillas. Salió corriendo y llorando. Yo alertada por lo que acababa de pasar, pasé corriendo al gimnasio a avisar a los demás. Le iba dando empujones a la gente, y ellos me insultaban, pero me daba igual. Tenía que llegar en cuanto antes a donde estaban los demás. Salimos corriendo todos del baile. Salimos del instituto y había un coche parado. Un montón de gente estaba alrededor del coche. Me acerqué un poco y vi que se trataba de un accidente. Habían atropellado a alguien. Llegué a ese montón de gente que estaba intentando reanimar a la víctima. Mi cara se quedó pálida cuando vi que se trataba de Amy. Habían atropellado a Amy. Esa frase no paraba de repetirse a mi cabeza. Empecé a llorar. Harry vino corriendo a ver qué pasaba. Al ver que se trataba de Amy, Harry me abrazó fuerte mientras me susurraba que me tranquilizase, que todo se iba a solucionar. Una ambulancia llegó a la entrada del instituto. El director llamó alarmado a sus padres. La ambulancia se fue y la gente también. Solo nos quedamos Harry y yo. Ahí, parados. Yo llorando y él abrazándome.

- ¿Quieres que vayamos al hospital? – dijo mientras se separaba un poco de mi.

Asentí con la cabeza. Los demás habían vuelto al gimnasio para un último baile. Harry también quería ir, pero yo no iba a dejar que mi mejor amiga se quedase allí sola. Montamos en el coche de Harry. Por el camino, cuando me tranquilicé, llamé a mi madre para decirle que iba a llegar más tarde de lo previsto. Llegamos al hospital. Todo el mundo se nos quedaba mirando a Harry y a mí porque íbamos vestidos con ropa elegante. Preguntamos por Amy en información. Su habitación era la 359. Nos dirigimos hacia ella. En cuanto llegamos al pasillo, vimos a los padres de Amy  fuera de la habitación. El padre de Amy abrazaba a la madre, que esta lloraba desconsoladamente. Amy tenía un hermano pequeño. Él estaba sentado en una silla al lado de sus padres sin decir ni una sola palabra.

- Hola señores Steven – dijimos Harry y yo a la vez.
- Hola – dijeron los dos al mismo tiempo.
- ¿Qué tal esta Amy?
- La han pasado a su habitación y no nos dejan entrar, ya no sabemos nada mas… - dijo el padre de Amy.
- ¿Vosotros sabéis lo que ha pasado? – dijo la madre de Amy mirándonos con los ojos llenos de lagrimas.

Harry me miró. Sus padres también empezaron a mirarme.

-Pues… Amy estaba preocupada por Connor porque no aparecía, entonces Amy y yo fuimos a buscarle. Lo encontramos. Él se estaba besando con su ex. Entonces Amy se fue llorando… - empecé a llorar – La culpa de todo esto ha sido mía. Si yo hubiera seguido a Amy en vez de ir a avisar a los demás, nada de esto hubiera pasado.
- Cielo… - dijo la madre de Amy abrazándome -   Esto no es culpa tuya.
- ¿Cómo has dicho que se llama el chico? – dijo su padre.
- Connor – dijo Harry.
- Se va a enterar… - dijo el padre de Amy furioso.

De repente un medico salió de la habitación llamando nuestra atención.  Dejaron entrar a los padres de Amy. Harry y yo nos quedamos fuera. Nos sentamos en las sillas. Harry me abrazó por la cintura. Yo apoyé mi cabeza en su hombro. Al cabo de un rato, los padres de Amy salieron. Harry y yo pasamos. Amy tenía los ojos cerrados. Tenía cables por todas partes. Harry me volvió a abrazar. Amy empezó a abrir los ojos. Harry y yo no nos dimos cuenta.

-¿Quiénes sois? ¿Qué hago yo aquí? – dijo Amy.

Miré a Amy de repente. Ella nos miraba extrañada. De repente un montón de médicos entraron en la sala. Nos echaron de la habitación. Al cabo de un rato, un medico con anuncio de que Amy había perdido la memoria. La madre de Amy se echó a llorar. Dijeron que iban a hacerle unas pruebas para saber si aquello iba a ser temporal o no.

-Chicos… Es muy tarde, iros a casa. Os llamaremos si sabemos alguna novedad. – dijo la madre de Amy cuando ya estaba más calmada.

Harry y yo salimos del hospital. Empecé a tener frío, así que Harry me puso su chaqueta sobre mis hombros.

-No hace falta Harry, vas a tener frio…
-Si hace falta – me dio un beso en la cabeza.
- No quiero que te pongas enfermo…
- Natalie, que da igual… - dijo abriendo el coche.
Nos subimos al coche y nos fuimos a casa. Una vez allí, Harry se despidió de mí.

***

Me desperté. Eran la 1 de la tarde. Me asomé al balcón. Había nevado, así que toda la calle llena de nieve. Fui a la cocina. Mi madre estaba preparando la comida.

-Hola Natalie – dijo mi madre al verme aparecer por la puerta de la cocina.
-Hola mamá – dije sentándome en una silla de la cocina.
-Ves preparando las maletas  - dijo dándose la vuelta para seguir cocinando.
-¿Qué maletas?
-¿Te acuerdas de lo que te dijimos el lunes de que nos vamos a Oxford para todas las Navidades? Pues nos vamos mañana.
-¡¿Qué?! ¡No! ¡Me niego!
-Natalie, te vas a venir quieras o no quieras.
-No es justo, yo ya tenía todas las  Navidades planeadas con mis amigos y con Harry.
-Pues… Lo siento mucho.
-¿Y no puedo quedarme aquí? Tengo 18 años, puedo cuidarme sola.
-No, no te vas a quedar aquí sola.

Subí a mi habitación enfadada. Ese día no comí. Cuando ya se me pasó un poco el enfado, mi madre pasó a hablar conmigo.

-Natalie…
-Déjame en paz.
-Hemos decidido que vendrás con nosotros a Oxford…
-Ya lo sé – dije enfadada.
-¿Me dejas terminar? – dijo mirándome. Yo asentí con la cabeza – Vendrás con nosotros a Oxford y pasarás el día de Noche Buena con nosotros…
-Justamente el día que tenemos la fiesta de cumpleaños de Louis – dije volviendo a interrumpirla.
-¿Vas a parar de interrumpirme? Como me vuelvas a interrumpir sí que no te dejo que hagas lo que te voy a decir. – la miré – El día de Navidad estarás por la mañana con nosotros y por la tarde cogerás un tren para venir aquí. Vas a estar hasta el 27 aquí y después volverás a Oxford. Y ya no vas a venir más hasta que no volvamos todos.
-Vale – sonreí un poco – Algo es algo.

Mi madre se fue de la habitación. Les conté todo a los chicos. Harry y yo quedamos esta tarde para ir a tomar un café o algo. Harry y yo intentábamos no caernos con la nieve. En una de estas, que Harry se cayó de culo por culpa del hielo. Yo no podía parar de reírme.

-Para de reírte – dijo él mientras se reía.
-¡Pero si te estás riendo tú también! – dije ayudándole a levantarse.
-Vamos a hacer como si nada de esto hubiera pasado – dijo mirando a su alrededor por si acaso le había visto alguien.

***

Llegamos a Oxford. No paré de hablar con Harry en el viaje. Salí del tren cuando de repente choqué con alguien. Miré hacia arriba y vi que era…


(Perdón si este capitulo ha sido más corto que los demás. No tenia mas imaginación, y queria subir cuanto antes. Así que por fin despues de tantos meses ahi teneis el capitulo 32, espero que os guste. Por favor, dejad un comentario con vuestra opinión)

2 comentarios:

  1. Gracias por seguirla crei que ya no la ibas a seguir. Me gusta mucho esta historia y tambien como escribes.
    Pd: soy nueva

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