jueves, 14 de agosto de 2014

Capítulo 32.

Las Navidades estaban muy cerca.  Llegué del instituto. Mis padres me estaban esperando en la cocina.

-       -  Natalie – mi madre me miró sonriendo.
-        - ¿Qué? – le miré.
-        - Estas Navidades nos iremos a Oxford.
-       - ¡¿Qué?!
-        - ¿Tienes planes? – dijo mi padre.
-       -  Si… Harry y yo teníamos planes para Navidad y para año nuevo…

Mis padres se miraron.

-        - Luego hablaremos de eso Natalie… - dijo mi padre finalmente.

Suspiré y me fui hacia mi habitación. Solo esperaba que no se fueran el día del baile. Iba a ser mi primer baile, ya que, no había ido a ningún otro. Estaba tumbada en la cama cuando mi móvil sonó. Era una mala noticia, sobre todo para Liam. Danielle se mudaba a Nueva York. Liam estaría destrozado en estos momentos. Se va el mismo día del baile, por lo tanto, no asistirá. Para despejarme, decidí ir con Amy a comprar los vestidos. Ella iba a ir con Connor, el chico que le gustaba. Se emocionó mucho cuando se lo dijo. No paraba de gritar y de saltar de alegría. Llegamos y fuimos a la primera tienda que vimos. Ella se compró un vestido de color rojo. A mí no me acababa de convencer los vestidos de aquella tienda, por lo tanto, fui a otra. Me compré un vestido de color azul marino. Después fuimos a una cafetería a comprarnos los zapatos. Al final de la tarde, fuimos a tomar algo. Estábamos sentadas en aquel lugar, hablando de nuestras cosas. 

-    -    ¿Estás nerviosa porque llegue el baile? – dije curiosa.
   - Si y no.. 
 ¿- ¿Cómo? ¿Por qué?
-     - Estoy súper emocionada porque llegue el baile, ya que voy con el chico que me gusta, pero… No quiero que Danielle se vaya.

Yo la miré triste. No había caído en ese detalle. Amy y yo decidimos en ir a despedir a Danielle unas horas antes del baile. Liam dijo que iba a estar todo el día con ella hasta que se fuese.
***
Llegó el viernes. Esta semana, todo el instituto ha estado muy ocupado transformando el gimnasio, en un baile. Ese día por la mañana, no hicimos nada. Liam no se separaba de Danielle. Danielle nos contó, a las chicas, que iba a cortar con Liam. Ella no quería una relación a distancia, porque sabía que iba a ser muy difícil llevar la relación, así que decidió poner fin. Al salir del instituto, Liam se fue con Danielle y cada uno se fue a su casa. Después, a las 4, fui con Harry hacia la casa de Danielle. Había un camión de la mudanza sacando un montón de cajas que contenían los muebles de Danielle. Sus padres estaban sacando maletas y metiéndolas en el coche. Danielle se empezó a despedir de todos. Llegó a mí. Era la última. 

- Y tu Natalie. Sé como tú eres, no dejes que Brithany o Cristal te cambie y te arruine la vida. Tú eres muy fuerte, no te debes bajar al nivel que están ellas. Me ha encantado haberte conocido estos meses, y me hubiera gustado haberte conocido mejor, pero no va a ser así… Sé muy feliz con Harry, y agárralo bien, no vaya a ser que esas zorras te lo quiten – empezamos a reír un poco – Pasárosla bien por mí en el baile – esto último lo dijo para todos.

Acabamos todos llorando, pero el que más lloro, fue Liam. Nos dio un último abrazo, subió al coche, y se fue. Liam dijo que no quería ir al baile, que no tenía ganas. Tardamos un poco en convencerle. Pero al final decidió ir pero sin pareja. Todos nos fuimos a casa a prepararnos.

-     -   A las 8 te recojo – dijo sonriendo.
-      -  Vale – sonreí
.

Me besó y se fue. Empecé a prepararme. Me duché rápido y empecé a peinarme. Al cabo de un rato me puse mi vestido: 


Decidí ponerme un vestido corto, porque con los vestidos largos me iba a tropezar. A las 8, Harry llamó a la puerta. Mi madre fue a abrir. Bajé las escaleras. Harry se quedó boquiabierto.

-      -   Cierra la boca, que te van a entrar moscas – empecé a reír. Él se unió a mi risa.
-       -  ¡Chicos! ¡Una foto! – dijo mi madre cogiendo la cámara rápido.

Harry y yo posamos para la foto y nos fuimos hacia el baile. Todos pensábamos que iba a ser una noche tranquila. Pero no iba a ser así.

Llegamos, estaba todo el mundo bailando. Al fondo vimos a Liam y Niall hablando con unos vasos de ponche en la mano. Zayn y Perrie, al igual que Louis, Eleanor, Amy y Connor, estaban bailando en la pista de baile. Harry me cogió de la mano, me miró y me sonrió. Fuimos hasta la pista de  baile, pero apartados de los demás.

-       -  ¿Por qué no vamos con los demás? – dije.
-        - Quiero que estemos tu y yo solos – dijo sonriendo y cogiéndome de la cintura.

Comenzamos a bailar una canción lenta. Cuando terminó canción nos dirigimos todos hacia donde estaban los demás. Casi al final de la noche,  me acerqué a Amy, que estaba sentada en una silla, sola.

-      -   ¿Y Connor?
-        - Ni idea, se fue a tomar el aire y no ha vuelto… - dijo un poco triste.
-        - Si quieres, te ayudo a buscarlo…
-        -Si, por favor – dijo levantándose.

Salimos al patio a buscarle. Para nuestra sorpresa, Connor estaba hablando con una chica. Yo no tenía ni idea de quién era, pero Amy sí. Se escondió rápidamente para espiarles.

-         -¿Quién es ella? – dije susurrando.
-         - Su ex…
La cara de Amy quedó petrificada cuando vio que se empezaron a besar. Las lágrimas empezaron a caer por sus mejillas. Salió corriendo y llorando. Yo alertada por lo que acababa de pasar, pasé corriendo al gimnasio a avisar a los demás. Le iba dando empujones a la gente, y ellos me insultaban, pero me daba igual. Tenía que llegar en cuanto antes a donde estaban los demás. Salimos corriendo todos del baile. Salimos del instituto y había un coche parado. Un montón de gente estaba alrededor del coche. Me acerqué un poco y vi que se trataba de un accidente. Habían atropellado a alguien. Llegué a ese montón de gente que estaba intentando reanimar a la víctima. Mi cara se quedó pálida cuando vi que se trataba de Amy. Habían atropellado a Amy. Esa frase no paraba de repetirse a mi cabeza. Empecé a llorar. Harry vino corriendo a ver qué pasaba. Al ver que se trataba de Amy, Harry me abrazó fuerte mientras me susurraba que me tranquilizase, que todo se iba a solucionar. Una ambulancia llegó a la entrada del instituto. El director llamó alarmado a sus padres. La ambulancia se fue y la gente también. Solo nos quedamos Harry y yo. Ahí, parados. Yo llorando y él abrazándome.

- ¿Quieres que vayamos al hospital? – dijo mientras se separaba un poco de mi.

Asentí con la cabeza. Los demás habían vuelto al gimnasio para un último baile. Harry también quería ir, pero yo no iba a dejar que mi mejor amiga se quedase allí sola. Montamos en el coche de Harry. Por el camino, cuando me tranquilicé, llamé a mi madre para decirle que iba a llegar más tarde de lo previsto. Llegamos al hospital. Todo el mundo se nos quedaba mirando a Harry y a mí porque íbamos vestidos con ropa elegante. Preguntamos por Amy en información. Su habitación era la 359. Nos dirigimos hacia ella. En cuanto llegamos al pasillo, vimos a los padres de Amy  fuera de la habitación. El padre de Amy abrazaba a la madre, que esta lloraba desconsoladamente. Amy tenía un hermano pequeño. Él estaba sentado en una silla al lado de sus padres sin decir ni una sola palabra.

- Hola señores Steven – dijimos Harry y yo a la vez.
- Hola – dijeron los dos al mismo tiempo.
- ¿Qué tal esta Amy?
- La han pasado a su habitación y no nos dejan entrar, ya no sabemos nada mas… - dijo el padre de Amy.
- ¿Vosotros sabéis lo que ha pasado? – dijo la madre de Amy mirándonos con los ojos llenos de lagrimas.

Harry me miró. Sus padres también empezaron a mirarme.

-Pues… Amy estaba preocupada por Connor porque no aparecía, entonces Amy y yo fuimos a buscarle. Lo encontramos. Él se estaba besando con su ex. Entonces Amy se fue llorando… - empecé a llorar – La culpa de todo esto ha sido mía. Si yo hubiera seguido a Amy en vez de ir a avisar a los demás, nada de esto hubiera pasado.
- Cielo… - dijo la madre de Amy abrazándome -   Esto no es culpa tuya.
- ¿Cómo has dicho que se llama el chico? – dijo su padre.
- Connor – dijo Harry.
- Se va a enterar… - dijo el padre de Amy furioso.

De repente un medico salió de la habitación llamando nuestra atención.  Dejaron entrar a los padres de Amy. Harry y yo nos quedamos fuera. Nos sentamos en las sillas. Harry me abrazó por la cintura. Yo apoyé mi cabeza en su hombro. Al cabo de un rato, los padres de Amy salieron. Harry y yo pasamos. Amy tenía los ojos cerrados. Tenía cables por todas partes. Harry me volvió a abrazar. Amy empezó a abrir los ojos. Harry y yo no nos dimos cuenta.

-¿Quiénes sois? ¿Qué hago yo aquí? – dijo Amy.

Miré a Amy de repente. Ella nos miraba extrañada. De repente un montón de médicos entraron en la sala. Nos echaron de la habitación. Al cabo de un rato, un medico con anuncio de que Amy había perdido la memoria. La madre de Amy se echó a llorar. Dijeron que iban a hacerle unas pruebas para saber si aquello iba a ser temporal o no.

-Chicos… Es muy tarde, iros a casa. Os llamaremos si sabemos alguna novedad. – dijo la madre de Amy cuando ya estaba más calmada.

Harry y yo salimos del hospital. Empecé a tener frío, así que Harry me puso su chaqueta sobre mis hombros.

-No hace falta Harry, vas a tener frio…
-Si hace falta – me dio un beso en la cabeza.
- No quiero que te pongas enfermo…
- Natalie, que da igual… - dijo abriendo el coche.
Nos subimos al coche y nos fuimos a casa. Una vez allí, Harry se despidió de mí.

***

Me desperté. Eran la 1 de la tarde. Me asomé al balcón. Había nevado, así que toda la calle llena de nieve. Fui a la cocina. Mi madre estaba preparando la comida.

-Hola Natalie – dijo mi madre al verme aparecer por la puerta de la cocina.
-Hola mamá – dije sentándome en una silla de la cocina.
-Ves preparando las maletas  - dijo dándose la vuelta para seguir cocinando.
-¿Qué maletas?
-¿Te acuerdas de lo que te dijimos el lunes de que nos vamos a Oxford para todas las Navidades? Pues nos vamos mañana.
-¡¿Qué?! ¡No! ¡Me niego!
-Natalie, te vas a venir quieras o no quieras.
-No es justo, yo ya tenía todas las  Navidades planeadas con mis amigos y con Harry.
-Pues… Lo siento mucho.
-¿Y no puedo quedarme aquí? Tengo 18 años, puedo cuidarme sola.
-No, no te vas a quedar aquí sola.

Subí a mi habitación enfadada. Ese día no comí. Cuando ya se me pasó un poco el enfado, mi madre pasó a hablar conmigo.

-Natalie…
-Déjame en paz.
-Hemos decidido que vendrás con nosotros a Oxford…
-Ya lo sé – dije enfadada.
-¿Me dejas terminar? – dijo mirándome. Yo asentí con la cabeza – Vendrás con nosotros a Oxford y pasarás el día de Noche Buena con nosotros…
-Justamente el día que tenemos la fiesta de cumpleaños de Louis – dije volviendo a interrumpirla.
-¿Vas a parar de interrumpirme? Como me vuelvas a interrumpir sí que no te dejo que hagas lo que te voy a decir. – la miré – El día de Navidad estarás por la mañana con nosotros y por la tarde cogerás un tren para venir aquí. Vas a estar hasta el 27 aquí y después volverás a Oxford. Y ya no vas a venir más hasta que no volvamos todos.
-Vale – sonreí un poco – Algo es algo.

Mi madre se fue de la habitación. Les conté todo a los chicos. Harry y yo quedamos esta tarde para ir a tomar un café o algo. Harry y yo intentábamos no caernos con la nieve. En una de estas, que Harry se cayó de culo por culpa del hielo. Yo no podía parar de reírme.

-Para de reírte – dijo él mientras se reía.
-¡Pero si te estás riendo tú también! – dije ayudándole a levantarse.
-Vamos a hacer como si nada de esto hubiera pasado – dijo mirando a su alrededor por si acaso le había visto alguien.

***

Llegamos a Oxford. No paré de hablar con Harry en el viaje. Salí del tren cuando de repente choqué con alguien. Miré hacia arriba y vi que era…


(Perdón si este capitulo ha sido más corto que los demás. No tenia mas imaginación, y queria subir cuanto antes. Así que por fin despues de tantos meses ahi teneis el capitulo 32, espero que os guste. Por favor, dejad un comentario con vuestra opinión)

viernes, 2 de mayo de 2014

Capítulo 31.



Nos separamos poco a poco. Los dos sonreímos al mismo tiempo. No podía parar de mirar aquellos ojos reflejados por las luces de todo Londres. Estaba demasiado preciosa.

Harry: ¿Te he dicho ya que eres guapísima? – dije un poco embobado.
Natalie: Pues… Creo que no – soltó una pequeña risa y se puso roja.

Yo reí ante esa acción. La cogí de la cintura, la acerqué a mí y la volví a besar. Me encantaban sus labios.  Bajamos. Fuimos dando un paseo tranquilamente hasta llegar a nuestras casas. 

Harry: Buenas noches - sonreí.
Natalie: Buenas noches – sonrió.
Harry: Te quiero – la volví a besar.
Natalie: Te quiero – dijo después de darme el beso. 

Ella pasó a su casa. Me quedé un rato en la puerta pensando en todo lo acababa de ocurrir. Al cabo de un rato, me fui a mi casa.

***

Me desperté. Bajé a la cocina. Me hice mi desayuno, como siempre. Mi hermana entro a la cocina.

Gemma: Pero mira a quien tenemos aquí – dijo riendo - ¿Qué tal anoche?
Harry: Muy bien – dije sonriendo.
Gemma: ¿Al final le dijiste eso? – me miró.
Harry: Si.
Gemma: ¿Y qué te dijo?
Harry: Me dijo que… Si, quería salir conmigo – dije sonriendo.
Gemma: ¿Entonces sois novios?
Harry: Te he dicho que si  - dije riendo.
Gemma: ¡Por fin! ¡Ya era hora! – dijo riendo y revolviéndome el pelo.
Harry: Déjame – dije poniéndome rojo.
Gemma: Ay, que se pone colorado – dijo riendo. Se fue.

Narra Natalie

Estaba desayunando. Todavía seguía pensando en lo de anoche. Quería volver a Harry. Pero no iba a ser posible. Tenía que hacer los deberes, cuidar a mi hermana y por último mi abuela estaba en Londres a visitarnos, así que, mis padres me han obligado a no quedar con nadie para poder estar tiempo con ella. 

***

Narra Harry

Me desperté en mitad de la noche. Mire al reloj y vi que eran las 3:00 de la mañana. Había tenido una pesadilla. Estaba muy cansado y encima me tenía que levantar temprano. 






Me levanté y me dirigí hacia el baño. Me lavé la cara y volví a la cama. Al cabo de un rato, me quedé durmiendo. 

***

Estaba esperando a Natalie en la puerta del instituto. Alrededor del tablón de anuncios, había unas chicas saltando. Parecía que saltaban de alegría. En ese momento, un chico, puso un cartel al lado de mí. Me fijé en el cartel. Era para el baile del instituto. Todos años hacían un baile de Navidad y otro de fin de curso. El baile de este verano seria mi último baile. Después me iría a la universidad. Vi a Natalie acercarse.

Natalie: Hola – sonrió.
Harry: Hola, guapa – me acerqué y la besé.

Estábamos besándonos cuando de repente, vi a Brithany acercarse por el mismo camino por donde había venido Natalie. Me separé corriendo de ella. Me miró extrañada. Yo miré a Brithany, que estaba pasando por nuestro lado, y ella a mí. Me dijo hola pero yo no le dije nada. Miré alrededor para ver si alguien nos había visto, pero estaban todos a lo suyo. Gracias a Dios no nos había visto nadie. Todos estaban a lo suyo. 

Natalie: ¿Qué pasa?
Harry: No quiero que Brithany sepa lo nuestro… Cuando no salíamos juntos, te hacia muchas cosas malas… ¿Te imaginas ahora? No quiero que te pase algo malo…  

Natalie solo sonrió y me abrazó. Pasamos a clases como si nada. No sabíamos como decírselo a los chicos para que no hicieran mucho escándalo y para que nadie se enterase. Por lo menos, de momento solo lo iban a saber los chicos y nadie más. Cuando ya pase un tiempo, ya lo sabrá más gente. 

*** 

Tocó la campana del recreo y todos salimos de las clases. Decidimos decírselo por separado. Natalie se lo diría a las chicas y yo a los chicos.  Fuimos a nuestro sitio. Una vez allí les conté lo ocurrido. Ellos se alegraron mucho de saber la noticia.

Louis: ¡Enhorabuena Harold! Yo ya creía que no se lo ibas a decir nunca… - dijo abriendo la lata de naranja.
Liam: Y que lo digas – dijo riendo.
Louis: Si no se lo llegas a haber dicho, un día de estos se lo habría dicho yo… No podía estar con el sentimiento este de saber que os gustaseis mutuamente y vosotros sin saberlo – dijo riendo mientras daba un trago al zumo.
Harry: ¡¿Lo sabías?! – dije sorprendido.
Louis: Si – dijo riendo mas.
Harry: ¿Desde cuando?
Louis: ¿Octubre? No, no… ¿Septiembre? Sí, creo que desde septiembre – dijo riendo.
Harry: ¿Y por qué no me lo dijiste antes?
Louis: Tenia que guardar el secreto – dijo riendo más.

Narra Natalie 

Todas las chicas fuimos hacia la cafetería. Una vez que compramos nuestros desayunos, decidí decirles lo ocurrido. Fuimos al baño antes de ir a donde estaban los demás. Las mire seriamente. Estaba muy nerviosa. Aunque no era nada comparado cuando se lo tuve que decir a mi madre. 

Amy: ¿Qué pasa?
Natalie: Os tengo que contar algo…
Eleanor: ¿Pasa algo malo?
Natalie: No… Es todo lo contrario – dije sonriendo - ¿Os acordáis que os dije que Harry me había pedido una cita? Pues… Me pidió que fuera su novia y…Dije que sí – dije con una sonrisa amplia en la cara.
Amy: ¡Enhorabuena!
Eleanor: ¡Oh Dios mío, Natalie!
Perrie: ¡Que fuerte!
Danielle: ¡Sabia que dentro de poco pasaría! – dijeron las 4 al mismo tiempo.

En ese momento, por desgracia, paso Cristal y Brithany. Hice una señal a todas para que parasen de gritar por el acontecimiento. No quería que ellas lo supiesen. Brithany sería capaz de cualquier cosa para dejarme en ridículo o intentar alejarme de Harry. Brithany me miró. Inmediatamente, miré hacia el suelo. El silencio se apodero de la sala y el miedo se apoderó de mí. Alcé un poco la vista del suelo hasta encontrarme con los ojos de Brithany mirándome fríamente. Se acercó un poco a mí. Parecía que iba a pasar algo malo. Cristal le cogió del hombro ya que ella no se dio cuenta de lo que iba a pasar, y la llevó hacia ella. Poco a poco la tensión se fue de mi cuerpo. Me fui del baño lo más rápido que pude. No podía pensar en otra cosa nada más que ellas habían escuchado lo que había dicho. Brithany sabía que Harry y yo somos novios. No esperé a las demás y fui hacia donde estaban los chicos. Llegue y me senté en un banco. Harry vino y se sentó a mi lado. Pasó su brazo por mis hombros, me acercó a él y me dio un beso en la cabeza, cariñosamente. Al verme mi cara de preocupación, la sonrisa que tenia de la cara se le fue borrando poco a poco. 

Harry: ¿Pasa algo?
Natalie: Estaba contándoles a las chicas lo de nuestra relación cuando, de repente, ha entrado Brithany y… creo que lo ha oído todo.
Harry: ¿Estás segura de que te ha oído?
Natalie: No… Pero justo a entrado cuando ellas estaban alucinando – dije riendo – Pero tú mismo lo has dicho esta mañana, me pueden hacer algo malo, si se han llegado enterar.
Harry: Como te peguen se van a enterar… Eres mi novia, no pienso dejar que te hagan daño.
Sonreí débilmente. Harry volvió a acercarme a él. Esta vuelta me besó. En ese momento vinieron las chicas.
Louis: ¡Aww! ¡Qué monos, la pareja feliz!

Me separé de Harry para mirar a Louis.  Comencé a reír y él también. 
 
***

Harry y yo íbamos tranquilamente por la calle. De repente Harry se paró en seco. Le miré. Él estaba viendo el escaparate de una pastelería.

Natalie: ¿Tienes hambre? – dije riendo.
Harry: Mucha, pero para comer no me apetece chocolate, eso es mas para merendar – dijo riendo.
Natalie: Venga, cuanto antes lleguemos a casa, antes podrás comer – dije sonriendo.
Harry: Pero es que falta mucho…

Busqué en mi bolsillo unas cuantas monedas para que se pudiera comprar algo. Pero no tenía nada. 

Natalie: Tendrás que aguantarte… Lo siento.
Harry: No pasa nada – dijo sonriendo y se acercó a mí - ¿Has visto los carteles del baile?
Natalie: ¿Hay un baile? – dije riendo y reanudando el paso.
Harry: Si, ¿es que no lo has visto? – dijo riendo.
Natalie: Pues no – dije riendo más.
Harry: Cegata – dijo riendo y poniéndome una mano en los ojos.
Natalie: ¡Si me pones la mano en los ojos voy a ser más cegata aun! – dije riendo. Harry me quitó la mano de los ojos.
Harry: ¿Vas a querer venir conmigo al baile?
Natalie: ¿Y esa va a ser la forma en la que me lo vas a pedir? – dije haciendo el tonto.
Harry: ¿Cómo quieres que te lo diga sino? – dijo riendo.
Natalie: No hace falta que lo hagas de otra forma, pero pidiéndomelo educadamente sería mejor – dije poniéndome más seria pero con una sonrisa en la cara.
Harry: Natalie Smith, amor de mi vida, ¿le gustaría venir al baile del instituto conmigo? – dijo poniéndose de rodillas.
Natalie: Ahí, ya te has pasado – dije riendo – Venga, levántate que te vas a manchar los pantalones.
Harry: ¿Pero me vas a dar la respuesta hoy, o mañana? – dijo levantándose.
Natalie: Claro que voy a ir contigo, tontorrón – dije revolviéndole el pelo. 

***

Narra Brithany

Estaba con Cristal. Habíamos quedado para ir a comprar los vestidos para el baile de Navidad. James se había venido con nosotras. Terminamos de comprar cada uno el suyo, cuando decidimos ir a tomar algo. Nos sentamos.

James: ¿Es que Harry y Natalie están saliendo juntos?
Brithany: ¿Cómo?
James: Si, esta mañana a la vuelta del instituto, los he visto besándose.
Brithany: No puede ser… - mi cara se volvió pálida.
Cristal: Brithany, querida, es tu ex, te debería de dar igual, además hay más chicos...
Brithany: Ya, pero es que YO QUIERO a Harry. Y no voy a dejar que la niñata esa se lo lleve.
James: Y yo no quiero que Harry salga con Natalie pero… Que se le va a hacer.
Brithany: ¿Tú quieres a Natalie?
James: No, pero… Ya sabes.
Brithany: Claro, como es la nueva y no te conoce como eres con las relaciones…
Cristal: Pero el imbécil de Harry, seguro que le ha dicho lo que hiciste con su hermana.
James: Probablemente.
Brithany: Eres un mujeriego – dije riéndome.
James: No, solo es que no quiero ser el pringado que no tiene novia.
Brithany. Ya, ya… Estas demasiado desesperado. Porque querer salir con Natalie… - dije comenzando a reír.
Cristal: Y… ¿Por qué no intentáis separarlos?
James: ¿Cómo?
Cristal: Pues… Ni idea.
Brithany: Así ayudas mucho eh…
Cristal: Pero es que no os entiendo porque os afecta tanto, si solo queréis ser sus novios por un tiempo.
Brithany: A mí lo que me pasa es que no quiero que esa niñata tenga novio y yo no. Y muchos menos Harry.
Cristal: Y… ¿Por qué no sois novios James y tú? Los dos estáis desesperados – empezó a reír.

James y yo nos miramos y empezamos a reír.

Brithany: 1º no estoy desesperada, 2º ni loca saldría con James – dije riendo mas. Entonces se me ocurrió una idea - A Natalie le hacían la vida imposible en su otro instituto, ¿no? Por eso se cambió.
James: Si.
Brithany: Pues si me la quiero quitar de encima, tenemos que hacer lo mismo.
Cristal: Eso me gusta – dijo con una malévola sonrisa.

***

Narra Natalie

Salí de casa. Fui hacia la pastelería de esta mañana para comprar algunos dulces. Tenía pensado merendar con Harry juntos, ya que, hace bastante que no hacíamos eso. Compré unos cuantos dulces y me dirigí a casa de Harry. Llamé al timbre. Gemma abrió.

Gemma: Hola, Harry está en su habitación – dijo sonriendo.
Natalie: Hola – dije riendo - ¿Cómo sabias que iba a decir eso?
Gemma: Se veía venir, solo vienes a verle – dijo riendo.
Natalie: Algún día vendré a verte a ti – dije riendo. Pasé a dentro.
Gemma: ¿Qué llevas ahí que huele tan bien?
Natalie: Dulces, ¿quieres uno?
Gemma: ¡Sí! – dijo cogiendo un donut – Gracias – sonrió.
Natalie: De nada – sonreí y subí a la habitación de Harry.

Llamé a la puerta. No contestaban, así que decidí pasar. Vi  a Harry durmiendo en su cama. Dejé la bolsa en su escritorio y me senté en la cama. Empecé a acariciar la mejilla de Harry.

Natalie: Harry… - susurré para que se despertara.

Harry no dio respuesta. Yo seguí haciendo lo mismo. Harry se puso boca arriba y empezó a roncar un poquito. Yo reí ante esa acción. Seguí haciendo lo mismo. Empecé a pensar que haciendo eso, lo único que hacía era dormirle más. Le di un beso en la mejilla. Vi que se movió un poco. Le besé. Se despertó. Al ver que era yo, empezó a sonreír.

Harry: Hola – sonrió.
Natalie: Hola dormilón – dije riendo.
Harry: ¿Qué haces aquí?
Natalie: ¿Quieres que merendemos tu y yo?
Harry: Has ido a la pastelería de esta mañana, eeh – dijo riendo.
Natalie: Si – sonreí.
Harry: Ya decía yo que olía bien – se levantó – Espera aquí, voy a por unas bandejas – dijo besándome.
Natalie: Vale – sonreí.

Harry bajó a por las bandejas. Era la primera vez que me quedaba sola en la habitación de Harry. Empecé a ver las fotos que tenía colgadas por la habitación. Encontré una de cuando era pequeño. 




Me hizo gracia. Cogí la foto y empecé a mirarla. En ese momento entró Harry. Él se acercó a mí.

Harry: ¿Qué miras? Cotilla – dijo riéndose.
Natalie: Solo estaba viendo esta foto – se la enseñé.

Harry empezó a reír y dejó las bandejas en su cama. Dejé la foto en su sitio.

Natalie: ¿Vamos a comer en la cama?
Harry: Si, por eso he ido a por las bandejas.
Natalie: Harry, vamos a manchar la cama.
Harry: He comido en la cama mil veces y no se ha manchado. 
 
Harry cogió la bolsa y la dejó encima de la cama. Cerró la puerta. Se sentó en su cama como los indios. Encendió la tele. Yo me senté como pude, pero dejando los pies fuera, ya que llevaba los zapatos y no quería manchar. 

Harry: Quítate los  zapatos – me miró.

Me quité los zapatos y me senté como él. Empezamos a comer. Cuando terminamos, Harry llevó las cosas a la cocina. Volvió. Se sentó en la cama y empezó a ver la tele. Pasado un rato, me cogió y me sentó entre sus piernas. 

Harry: ¿Qué quieres hacer? – dijo acariciándome el pelo.
Natalie: No se…
Harry: ¿Sabes jugar a los videojuegos?
Natalie: Si, de pequeña siempre jugaba con mi primo.
Harry: ¿Quieres jugar?
Natalie: Vale – sonreí.

Harry cogió los mandos y puso un videojuego de carreras.

Harry: Quien gane le tiene que dar un beso al que pierda.
Natalie: Vale – dije riendo.

Harry me dio el mando. Nos pasamos toda la tarde jugando a los videojuegos.